
Las ballenas regresan al Canal Beagle: un espectáculo único en Ushuaia
En los últimos años, las ballenas comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en las aguas del Canal Beagle y la bahía de Ushuaia, ofreciendo un espectáculo inolvidable para quienes visitan el extremo sur de la Patagonia Argentina. Aunque estos animales siempre formaron parte de la historia natural de la región, hoy es cada vez más común observarlas durante la temporada de navegación.
Los científicos que estudian la fauna marina de Tierra del Fuego llevan varios años siguiendo este fenómeno. Gracias a sus investigaciones, saben que muchas ballenas regresan todos los años a estas aguas para alimentarse, aprovechando la gran cantidad de alimento que encuentran en el Canal Beagle.
La especie que más se observa es la ballena jorobada, famosa por su gran tamaño y por los impresionantes saltos que puede realizar fuera del agua. Su presencia suele ser más frecuente entre los meses de febrero y junio, aunque en algunos años también pueden registrarse avistajes desde la primavera hasta el invierno.
Durante junio de 2026, los avistajes de ballenas fueron especialmente frecuentes en el Canal Beagle. Tanto residentes como turistas pudieron observar estos increíbles animales muy cerca de Ushuaia, despertando aún más el interés por la fauna marina de la región. Sin embargo, al tratarse de animales que viven en libertad, su presencia nunca puede garantizarse durante una navegación.
El regreso de las ballenas es una excelente noticia para la naturaleza. Gracias a la protección de los cetáceos en la mayor parte del mundo y al fin de la caza comercial en muchos países, sus poblaciones comenzaron a recuperarse. Como consecuencia, cada vez más ejemplares están retomando antiguas rutas de migración, reproducción y alimentación. Los científicos creen que esto es lo que está ocurriendo en el Canal Beagle, un lugar que históricamente fue un importante sitio de alimentación para distintas especies de ballenas.
Los investigadores también identifican a cada ejemplar gracias a las marcas únicas de su cola, lo que les permite saber si una misma ballena vuelve año tras año. Este trabajo aporta información muy valiosa para conocer mejor sus recorridos y contribuir a su conservación.
